En un fallo significativo, la Corte Suprema se pronunció sobre la continuidad de la emisora militar Galei Tzahal. El proceso legal, que examinó la decisión gubernamental de cerrar la estación, planteó complejas cuestiones constitucionales y administrativas sobre el estatus de una emisora subordinada al Jefe del Estado Mayor en un Estado democrático. Según reportes de ynet, un panel de tres jueces –liderado por el juez Yechiel Kasher y con la participación de los jueces Daphne Barak-Erez y Alex Stein– llegó a una decisión que traza los límites del poder ejecutivo en este ámbito.
El tribunal determinó que el gobierno tiene, en principio, la autoridad para decidir el cierre de Galei Tzahal, y que dicha acción no requiere necesariamente legislación primaria en la Knéset. No obstante, la Corte anuló la decisión específica cuestionada, al encontrar que no se demostró que se hubiera adoptado basada en consideraciones objetivas y estatales, como la necesidad de distanciar al ejército del ámbito político. La jueza Daphne Barak-Erez subrayó que, aunque no hay una respuesta legal única sobre si la estación debe seguir emitiendo, existe una barrera legal absoluta contra decisiones motivadas por intereses políticos y procesos defectuosos.
El tribunal aclaró que, cuando una autoridad gubernamental realiza actos que afectan la libertad de expresión, no debe considerar el contenido de las emisiones como un factor legítimo. El juez Alex Stein añadió que, si el gobierno desea reconsiderar esta medida en el futuro, se requiere un alto nivel de rigor en cuanto a un proceso debido y libre de consideraciones ajenas, especialmente dado el estatus de la emisora en el mercado mediático israelí. En la práctica, esto significa que Galei Tzahal continuará emitiendo, aunque el camino para cambiar su estatus o cerrarla no está totalmente bloqueado. Un gobierno que desee hacerlo deberá actuar mediante un procedimiento administrativo adecuado, transparente y fundamentado, que no despierte temores de silenciar la crítica periodística.