Un cambio dramático en la política social de Hungría: el primer ministro, Péter Magyar, anunció este fin de semana su intención oficial de anular la legislación que restringía significativamente la posibilidad de que las parejas del mismo sexo adoptaran niños en el país. Se trata de un cambio de rumbo significativo tras 16 años de gobierno del partido Fidesz bajo el mando de Viktor Orbán, un periodo en el que se endurecieron considerablemente las restricciones a los derechos de la comunidad LGBTQ+ en Hungría.
Según el informe de N12, el sistema jurídico y administrativo actual, promulgado en 2020, establecía que las solicitudes de adopción presentadas por individuos —vía utilizada hasta entonces por los miembros de parejas del mismo sexo— debían recibir la aprobación personal del Ministro de Asuntos Familiares. En la práctica, este mecanismo creó una barrera burocrática y política que derivó en una prohibición total de la adopción por parte de parejas del mismo sexo.
Magyar declaró a los periodistas que la política actual cambiará de raíz, subrayando que las decisiones en materia de adopción deben ser tomadas por profesionales del ámbito social y de la infancia, y no por el escalafón político. Según él, el Estado debe permitir las condiciones que garanticen a los niños su bienestar personal y su desarrollo como parte armoniosa de la sociedad. Esta medida llega tras las promesas electorales de Magyar, quien derrotó a Orbán en las elecciones celebradas el pasado mes de abril.
Durante su mandato, Orbán promovió una agenda definida como la protección de los valores cristianos, en cuyo marco se impusieron amplias restricciones a la comunidad LGBTQ+, incluyendo la prohibición de cambiar de género en los documentos oficiales y la restricción de contenidos LGBTQ+ en las instituciones educativas. La lucha jurídica en torno a estas cuestiones trascendió las fronteras de Hungría; el pasado mes de abril, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea determinó que el gobierno de Orbán había infringido la legislación europea, entre otras razones por la estigmatización de las personas por su orientación sexual e identidad de género.
Actualmente, Hungría reconoce las uniones civiles para parejas del mismo sexo, pero no permite el matrimonio gay. La actual iniciativa del gobierno de Magyar marca el comienzo de un proceso que podría conducir a la ampliación de los derechos legales de la comunidad gay en el país. No obstante, las consecuencias prácticas inmediatas para las parejas LGBTQ+ en Hungría dependerán de la redacción exacta de la nueva legislación y de la forma en que los profesionales autorizados para aprobar las solicitudes de adopción implementen los procedimientos, en lugar del ministro encargado.