La creación de una startup, desde la fase de idea hasta el desarrollo de código o algoritmos, conlleva un gran potencial económico, pero también una notable complejidad legal en caso de separación entre cónyuges. Según la abogada Merav Aharon, del bufete Aharon & Co., su especialización en derecho de familia y herencia digital le permite señalar la brecha significativa entre los modelos genéricos de acuerdos prenupciales y las necesidades únicas de los empleados tecnológicos y emprendedores. La abogada Aharon señala que un acuerdo prenupcial no está destinado solo a proteger los activos existentes, sino también los derechos de propiedad en formación, como patentes o códigos, que podrían tener un gran valor en el futuro. Confiar en acuerdos generales que no están personalizados puede conducir a disputas legales complejas al momento de equilibrar los recursos, especialmente cuando los activos están registrados a nombre de una sola parte.
Uno de los problemas centrales en el mundo de la tecnología se refiere a las opciones y las unidades de acciones restringidas (RSU). La abogada Aharon aclara que incluso los derechos que aún no han consolidado tienen importancia contractual, por lo que el acuerdo prenupcial debe abordar explícitamente la fecha de otorgamiento, el periodo de consolidación y los escenarios extremos como el despido o la venta de la empresa. Más allá del nivel interpersonal, estos acuerdos también tienen importancia en el entorno empresarial. Los inversores, durante los procesos de diligencia debida (due diligence), pueden temer riesgos legales derivados de posibles reclamaciones de cónyuges sobre acciones o propiedad intelectual del emprendedor, lo que subraya la importancia de crear certeza desde el principio.
Al mismo tiempo, la abogada Aharon destaca que un acuerdo equilibrado no debe restar valor a la contribución del cónyuge que no trabaja en el sector tecnológico. A menudo, mientras el emprendedor renuncia a un salario fijo para construir la empresa, el otro cónyuge asume la carga de la gestión del hogar y la familia. Por lo tanto, un acuerdo profesional debe reflejar esta contribución a través de mecanismos creativos adaptados a las circunstancias específicas del núcleo familiar. Otro aspecto a tener en cuenta es la volatilidad del mercado. Un acuerdo prenupcial integral debe incluir varios escenarios, incluida la caída del valor de las opciones o una situación en la que la empresa pierda su fuerza. La abogada Aharon enfatiza que la falta de atención a los cambios en el valor, antes o después de la separación, puede conducir a discusiones legales complejas sobre la fecha de valoración relevante. En resumen, como señala la abogada Aharon, la clave de la gestión de riesgos en el mundo de la tecnología radica en la planificación temprana, en las etapas más iniciales, con el objetivo de reducir futuras disputas y crear mecanismos que den respuesta a cualquier escenario económico posible.