Ante la próxima audiencia en la Corte Suprema sobre el recurso contra la transferencia de fondos de coalición, crecen las advertencias en el sector público sobre las graves consecuencias económicas y sociales. El recurso, dirigido contra decisiones tomadas por la Comisión de Finanzas de la Knesset durante el último receso electoral, condujo a la emisión de una orden condicional que resultó en la congelación de cientos de millones de shékels. Actualmente, los responsables de la ejecución presupuestaria advierten que esta medida coloca a comunidades enteras ante el peligro de un colapso funcional y detiene actividades esenciales.
El director general del Departamento de Asentamientos, Hoshea Harari, escribió al gobierno argumentando que estos fondos son críticos para apoyar a las localidades que enfrentan crisis estructurales o etapas iniciales de desarrollo. Según Harari, el apoyo profesional proporcionado por el departamento, incluyendo gestores comunitarios y coordinadores de absorción y educación, se enfrenta a una interrupción inmediata. Su carta detalla varios asentamientos en peligro real, incluidos Neve Eitan, Ramat Trump, el kibutz Samar, Ir Ovot, Hiran, Tzohar y Peduyim. Afirma que la falta de renovación de los fondos provocará el despido de personal profesional en el terreno, la detención de proyectos de construcción e infraestructura, y un grave deterioro de la confianza de los residentes en los procesos de rehabilitación.
Simultáneamente, siete directores generales de asociaciones que gestionan el sistema de servicio nacional-civil presentaron un panorama igualmente preocupante. En una carta enviada a Adi Wells, directora general de la Autoridad del Servicio Nacional-Civil, aclararon que la congelación impide transferir el presupuesto dedicado a 4,000 voluntarios que trabajan en educación, jardines de infancia y educación especial. La consecuencia práctica, señalada en la carta, es que estos voluntarios no podrán regresar a su servicio después de la festividad de Sucot y no será posible pagar los estipendios de septiembre de 2026.
Según datos del Ministerio de Asentamientos y Misiones Nacionales, actualmente hay más de 100 millones de shékels congelados, destinados a actividades en el Néguev, Galilea, el Golán, y Judea y Samaria, además de presupuestos para actividades de identidad judía. Cabe recordar que el 24 de agosto, la Corte Suprema emitió una orden condicional que ordena a los demandados, incluidos el presidente de la Knesset y el presidente de la Comisión de Finanzas, explicar por qué no debería anularse la transferencia de 409 millones de shékels aprobada el 4 de agosto. Todas las partes esperan ahora la decisión del panel presidido por el juez David Mintz, conscientes de que el fallo tendrá un impacto directo en la estabilidad de las localidades y la continuidad del servicio nacional.