La Fiscalía ha presentado ante el tribunal una grave acusación contra Mahmoud Diba, residente de Jerusalén, por una serie de delitos penales cometidos contra su ex prometida tras la ruptura de su relación. Según lo publicado por 'Maariv', el escrito de acusación revela un patrón alarmante de acoso prolongado que derivó en violencia física y daños a la propiedad en circunstancias agravantes.
Según se detalla en la acusación, la relación entre el acusado y la denunciante fue inestable; la pareja se comprometió y canceló su compromiso apenas un día después el pasado mes de agosto. Sin embargo, el Estado sostiene que, tras la anulación, el acusado comenzó a enviar a la denunciante mensajes con amenazas explícitas de muerte, utilizando un lenguaje vulgar y amenazante.
Más allá de las amenazas verbales, el Estado alega que los hechos escalaron hacia una violencia física real. Según la acusación, durante un encuentro en el vehículo del acusado, se produjo una discusión en la que este abofeteó a la denunciante. Estos actos se suman a los cargos por amenazas y agresión física.
El punto culminante de los eventos descritos por la fiscalía ocurrió cuando el acusado presuntamente decidió dañar la propiedad de la denunciante. Para ello, conspiró con otra persona, Amir Zalabani, quien también está acusado en este caso. Según los hechos, el 16 de septiembre, Diba acudió a una gasolinera en el barrio de Shuafat, llenó dos botellas de plástico con combustible y se las entregó a Zalabani. Posteriormente, se alega que Zalabani llegó a la casa de la mujer, vertió el líquido inflamable sobre su vehículo y le prendió fuego. En consecuencia, a ambos se les imputa un delito de incendio provocado con agravantes.
Es importante señalar que se trata de alegaciones contenidas en un escrito de acusación que aún no ha sido juzgado, por lo que los acusados gozan de la presunción de inocencia hasta que se demuestre su culpabilidad mediante el debido proceso judicial. Este caso ilustra la severidad con la que las autoridades consideran la violencia doméstica y las amenazas, especialmente cuando van acompañadas de una planificación previa para causar daños materiales.