Un nuevo asunto legal empaña las relaciones entre el escalafón político y la cúpula de la policía: el superintendente Itzik Alfasi, ex portavoz de la División de Investigación e Inteligencia, ha presentado un recurso administrativo contra el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. El recurso, presentado por los abogados Dov Gilead Cohen y Amir Bartal, se centra en la alegación de que el ministro está bloqueando el nombramiento de Alfasi como portavoz de la división y de la unidad Lahav 433, a pesar de las recomendaciones de los órganos profesionales y la decisión del foro de alto mando de la policía.
Alfasi, que completó con éxito el curso de mando y estado mayor, debería haber regresado a su puesto de acuerdo con los procedimientos organizativos, pero permanece sin un cargo fijo. El recurso sostiene que el retraso se produjo sin una decisión motivada ni un proceso administrativo adecuado. Según el demandante, la acumulación de circunstancias suscita serias preocupaciones de que la decisión del ministro se tomó sobre la base de consideraciones extrañas, excediendo su autoridad y perjudicando la independencia del trabajo policial.
En la demanda se señala que Alfasi permanece sin una función real, lo que le impide acumular experiencia de mando y perjudica su desarrollo profesional. Fuentes policiales citadas en el informe afirman que Alfasi se ha convertido en un "rehén" en la lucha continua entre el ministro de Seguridad Nacional y el jefe de la división de investigaciones, Boaz Blat. Los intentos de resolver el asunto con la oficina del ministro no han tenido éxito, lo que ha llevado a la presentación del presente recurso.
Durante el procedimiento previo al juicio, se alegó que el retraso radica en la percepción del ministro de que el oficial no "se alinea" con sus posturas políticas. El demandante señaló que durante el curso de mando, el ministro mantuvo una conversación con los oficiales del servicio de prensa, en la que aclaró que debían evitar expresar opiniones políticas, añadiendo que era consciente de las discusiones que tenían lugar a puerta cerrada. La publicación afirma que existe el sentimiento entre el demandante y su entorno de que la falta de nombramiento es el resultado directo de opiniones expresadas por Alfasi durante discusiones profesionales a lo largo de sus estudios, las cuales no concuerdan con los puntos de vista del ministro.
Este recurso plantea cuestiones de principio respecto a los límites de la participación del escalafón político en los nombramientos profesionales dentro de la organización policial. Hasta la fecha, las alegaciones de Alfasi siguen siendo pretensiones legales que aún no han sido resueltas por el tribunal, y reflejan la compleja tensión entre la necesidad de nombramientos basados en el mérito y las facultades del ministro responsable.