Un drama político y jurídico se desarrolla en el movimiento Likud tras el proceso de elecciones primarias de cara a las elecciones de 2026. Según reportes de ynet, un recuento de urnas en Be'er Ya'akov condujo a un cambio significativo en las posiciones de los candidatos en la lista para la Knéset. Según los datos actualizados, la diputada Eti Atiya, apoyada por el ministro Haim Katz, superó a la ministra Gila Gamliel, lo que relegó a esta última al puesto 35, no realista, mientras que Atiya fue ubicada en el lugar 25, reservado para mujeres.
Este proceso suscitó graves alegaciones por parte del entorno de Gamliel, que sostiene que el recuento se realizó bajo irregularidades y que los resultados no reflejan la realidad. En consecuencia, Gamliel presentó una solicitud de interdicto para detener la publicación de los resultados finales. En respuesta al procedimiento, se registraron fricciones y quejas sobre la equidad del recuento, con el equipo de Gamliel planteando dudas sobre las circunstancias de la desaparición de las urnas y el procedimiento de reapertura.
Por el contrario, la directiva del Likud informó que el proceso se realiza conforme a las decisiones de la comisión electoral del movimiento, presidida por el juez retirado Menachem Neeman, y según las directrices del tribunal interno del partido. En total, el recuento de las urnas se realizó tres veces. La dirección del Likud aclaró que los resultados oficiales y finales se publicarán el próximo jueves, solo después de que termine el periodo de apelaciones y se tome una decisión final por parte de los órganos legales del movimiento.
El caso ilustra la complejidad legal y procedimental que conlleva la gestión de las primarias en los grandes partidos, donde errores de digitación o irregularidades aisladas pueden provocar cambios drásticos en la composición de la lista y abrir procesos legales complejos dentro del sistema político. La base de la lucha legal se centra en la validez del recuento y en las alegaciones sobre falta de transparencia en el procedimiento llevado a cabo en la sede de seguridad en Jolón.