La Asesora Jurídica del Gobierno, la abogada Gali Baharav-Miara, presentó ante la Corte Suprema una actualización detallada sobre las tendencias de reclutamiento de miembros del sector ultraortodoxo (Haredi) en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). El informe revela una realidad compleja: por un lado, se observa un aumento en el número de Haredim que se integran al servicio militar y, por otro, la tasa de insumisos en este sector sigue siendo elevada, representando alrededor del 80% del total. Según los datos presentados, en 2025 se reclutaron 4,298 Haredim, en comparación con los 2,811 de 2024. Este incremento se atribuye a una combinación de factores, entre ellos la creación de programas adaptados a las necesidades de este sector en las FDI —tanto en unidades de combate como en funciones de retaguardia— junto con la aplicación de sanciones económicas y detenciones contra quienes no regularizan su estatus ante las autoridades militares. Según la opinión de los expertos citados, la ampliación de los beneficios civiles que se retiran a quienes no se presentan al servicio tiene un alto potencial para aumentar las filas del ejército, dado que estas medidas ejercen una presión directa sobre el individuo.
Además de las cifras de reclutamiento, la Asesora Jurídica abordó los desafíos en el cumplimiento de la ley. A diferencia de años anteriores, señaló que existe una coordinación estrecha entre las FDI y la policía para la detención de desertores. Sin embargo, enfatizó que estas actividades enfrentan dificultades significativas en el terreno. Según fuentes de seguridad, las protestas que acompañan las detenciones de insumisos ultraortodoxos generan disturbios a gran escala que requieren la asignación de recursos considerables, complicando la ejecución de detenciones proactivas de manera ordenada. En cuanto a los procesos penales, se indicó que desde principios de 2026 se han presentado 348 acusaciones contra insumisos, de las cuales 34 corresponden a miembros del sector ultraortodoxo, frente a las 422 acusaciones de todo 2025 (81 de ellas contra Haredim). Ante esta situación, la Asesora Jurídica aclaró que para seguir reduciendo la insumisión y atender las necesidades de seguridad, se debe actuar en dos frentes: primero, ampliar urgentemente las sanciones económicas personales y, segundo, volver a las operaciones de detención proactiva contra insumisos de todos los sectores, siguiendo el principio de igualdad. Según sus palabras, los operativos proactivos son un instrumento de disuasión esencial para combatir la insumisión al servicio.