Se ha desatado una controversia en torno a la intención de los Ministerios de Educación y Salud de implementar un nuevo modelo en el sistema educativo: la asociación Yahav —Consejo y orientación para alergias alimentarias— ha enviado una carta enérgica al ministro de Educación, Yoav Kisch, y a la dirección de su ministerio, en la que exige la paralización inmediata del nuevo plan piloto previsto para el próximo curso escolar. Como parte del programa, revelado por el sitio web Walla, se espera que las enfermeras escolares sustituyan a los auxiliares educativos que proporcionan atención médica personalizada a niños con alergias potencialmente mortales, epilepsia y diabetes en diez escuelas primarias de todo el país.
La carta, presentada a través del asesor jurídico de la asociación, el abogado Gilad Bar-Tal, plantea un ultimátum al Ministerio de Educación: si no se recibe una respuesta sustantiva a las demandas de la asociación antes del 30 de agosto, se prevé la presentación de un recurso urgente ante el Tribunal Supremo de Justicia (Bagatz). El nuevo modelo, denominado «Enfermera institucional», pretende operar durante el próximo año en diez escuelas seleccionadas según criterios relacionados con el número de alumnos que requieren asistencia.
En estos centros, se asignarán enfermeras durante unas 30 horas semanales para proporcionar una atención médica amplia a todos los alumnos, además de atender a los niños con necesidades médicas específicas. Los representantes de la asociación argumentan que la medida se ha tomado sin el consentimiento de los padres y que conlleva riesgos potenciales para los niños que requieren una supervisión estrecha. Su principal exigencia es recibir un compromiso por escrito del Ministerio de Educación de que todos los niños actualmente con derecho a un auxiliar médico seguirán recibiendo la cobertura completa, además de una solicitud para celebrar una reunión de trabajo urgente antes de implementar el programa.
Por otro lado, las cifras oficiales señalan un desafío creciente de gestión y presupuestario: el número de personas con derecho a asistencia médica en las escuelas se ha multiplicado por 20 en los últimos 15 años, mientras que el presupuesto del último curso escolar para auxiliares médicos ascendió a unos 635 millones de shéquels, de los cuales más de 520 millones se destinaron exclusivamente a niños con alergias alimentarias. Los defensores de la medida, incluida la Asociación Israelí de Alergología e Inmunología Clínica, consideran que el modelo actual es limitado y que una enfermera escolar proporcionará una atención más profesional e integral a todos los alumnos del centro educativo.
Cabe destacar que los alumnos que requieren tratamientos invasivos no están incluidos en la fase piloto en este momento y seguirán recibiendo la asistencia actual tal como se ha venido prestando hasta ahora. La acción legal prevista vuelve a situar la cuestión de la responsabilidad ministerial y la garantía de los derechos médicos de los alumnos como un tema central de la agenda pública, y la asociación aclara que tiene la intención de utilizar todos los medios legales a su alcance para evitar daños a los alumnos.